SOBRE MI
Siempre me ha fascinado provocar una sonrisa inesperada.
Desde pequeño me ha gustado sorprender a las personas.
Preparar algo especial.
Crear un momento distinto.
Provocar esa mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción que aparece cuando alguien vive algo que no esperaba.
Con los años descubrí que esa misma sensación es también el corazón del marketing.
Porque las marcas que emocionan no se olvidan.
El origen de una pasión
Mi trayectoria profesional comenzó en el mundo del diseño.
Durante años trabajé creando identidades visuales, piezas gráficas y proyectos creativos para distintos clientes.
Pero con el tiempo entendí algo importante:
el diseño por sí solo no basta.
Una marca no se recuerda solo por cómo se ve, sino por cómo se siente.
Ahí empezó mi búsqueda por unir tres mundos que siempre me han apasionado:
• El diseño
• El storytelling
• El desarrollo personal
El día que entendí el poder de una experiencia
Decidí hacer algo distinto.
En lugar de entregar una tarjeta de visita tradicional, diseñé una entrada de cine.
La coloqué dentro de una pequeña bolsa transparente con una palomita.
La entrada tenía un código QR que llevaba a un vídeo emocional con banda sonora.
Cuando empecé a entregarla en eventos ocurrió algo curioso:
las personas sonreían, preguntaban, se sorprendían…
y empezaban conversaciones.
Muchos incluso enseñaban la tarjeta a otras personas.
Ese día entendí algo:
no había creado una tarjeta.
Había creado una experiencia.
Así nació el Método Corexión Wow
Esas y otras experiencias wow diseñadas para clientes, me llevaron a investigar algo que hoy está muy presente en el mundo del branding:las marcas memorables crean experiencias.
Así nació el Método Corexión Wow.
Una forma de diseñar momentos que combinan:
• Sorpresa
• Curiosidad
• Emoción
• Narrativa
• Estímulos sensoriales
Para transformar un simple mensaje en algo que las personas recuerdan.
Este enfoque conecta con disciplinas como el Experiential Marketing.
Mi misión, mi propósio…
Creo que el marketing puede ser algo mucho más humano.
No tiene que ser ruido.
Puede ser emoción.
Puede ser sorpresa.
Puede ser conexión.
Por eso hoy ayudo a emprendedores, autores y profesionales del bienestar a convertir su marca en una experiencia que deje huella.
Porque cuando una marca se siente…ya no se olvida.
¿Creamos tu próxima experiencia?
Si quieres transformar tu mensaje en algo que sorprenda, conecte y se recuerde…hablemos.
